domingo, 29 de noviembre de 2015

Las adicciones, el cerebro adicto

LAS ADICCIONES, EL CEREBRO ADICTO.

Introducción
A lo largo de la historia las personas adictas han tenido diferentes papeles en la ciencia, llegándose a clasificar como personas sin voluntad, o sin ganas de salir avante. Hoy en día, después de todos los estudios realizados, se ha desmentido ese mito, y se han encontrado las razones fisiológicas por las cuales se mantiene la adicción.
El cerebro, órgano principal en las funciones del cuerpo, es quien se encarga de todo lo referente a procesos como la atención, la memoria, la percepción, la imaginación y hasta las reacciones fisiológicas como respirar, tragar, sentir sed o hambre. Es perfecto, sin embargo, hay sustancias que pueden alterar este funcionamiento: las drogas.
Las drogas en el cerebro de un adicto son altamente riesgosas, el adicto hará lo imposible por conseguir la sustancia deseada y tendrá consecuencias en toda su estructura de vida; por ello, la adicción se considera una enfermedad crónica  e incurable. A pesar de ello, esto no significa el fin, hay tratamientos ya comprobados que podrán mantener a la persona en sobriedad y mejorar su calidad y cantidad de vida.
El cerebro
En el cerebro reside todo lo que una persona fue, es y puede llegar a ser, lo que ha vivido, aprendido y memorizado, su conciencia y su metaconciencia. También están sus habilidades y dificultades, lo que acepta, lo que rechaza, lo que ama y cómo lo ama, lo que está presente y lo que cree haber olvidado (Braidot, 2013). Todo ser humano viene al mundo con este maravilloso producto, su desarrollo dependerá de lo que cada uno perciba, experimente y procese a lo largo de su vida (Braidot, 2013). Aunque también dependerá de la información genética que se lleve en cada uno; pero en sí, todos los cerebros están programados para realizar las mismas funciones, todos tienen miles de millones de células nerviosas (neuronas) y de otras células (glías) (Geffner).
Es un sistema increíble, y aparentemente perfecto, sin embargo, se sabe que existen diferentes enfermedades que hacen que no funcione bien, o traumas que hayan repercutido en su funcionamiento, también existen sustancias que alteran la comunicación celular. En este escrito se van a tratar estas últimas, mejor conocidas como: drogas.
Drogas
Las drogas son sustancias químicas que afectan el cerebro al penetrar en su sistema de comunicación e interferir con la manera en que las neuronas normalmente envían, reviven y procesan la información (NIH, 2014). Hay diversos tipos de drogas, los resultados de cada una son diferentes: alucinógenos, estimulantes o depresores (Guerrero Mothelet, 2015).
El cerebro y las drogas
El funcionamiento inadecuado de la comunicación debido a las drogas en el cerebro de una persona no-adicta se produce alteración mientras se utiliza la droga y habrá consecuencias después, pero sin mayor problema, el no-adicto puede parar en el instante en que lo decida. Sin embargo, en un cerebro de adicto, esos cambios no son temporales, el cerebro del adicto es implacable, NO PUEDE evitarlo, va más allá de una falta de voluntad, o falta de compromiso, es una reacción tipo “bola de nieve”, que no se puede detener (Guerrero Mothelet, 2015).
El cerebro del pre-adicto o el adicto funciona completamente diferente al de los no-adictos, esto depende de la carga genética de cada individuo (Ruiz Contreras, Méndez Díaz, Romano López, Caynas, & Prospéro García, 2012).
Una vez que la sustancia adictiva entra al organismo del cerebro del adicto, le será imposible dejarlo, parar de hacerlo; llegará a hacer cualquier cosa para obtener la sustancia (Guerrero Mothelet, 2015).
Adicción, una enfermedad
La adicción es una enfermedad, en donde el cerebro procesa de una forma diferente el consumo de sustancias. Se sabe que las personas adictas tienen antecedentes de adicción vía genética; en realidad, un 50% o 60% de los genes hacen propensa a una persona a ser adicta. También, la presencia de trastornos de ansiedad o depresión en la infancia o adolescencia generan una propensión a la adicción; que, si no se tratan adecuadamente en una etapa temprana, pueden tener en la edad adulta una comorbilidad del trastorno de ansiedad o la depresión, con la drogadicción (Guerrero Mothelet, 2015).
Consecuencias
Las consecuencias de mantener una adicción según Gutiérrez del Río (2013) son de carácter:
-        Personal, dañando la salud física, la estabilidad emocional, el bienestar mental,
-        Familiar, provocando conflictos por actitudes agresivas o muy pasivas, por hurto o por abusos,
-        Social, por el vandalismo que le rodea,
-        Laboral, por la incapacidad de mantener constancia en un trabajo.
A final de cuentas, afecta la vida completa y se llega a perder todo, sin embargo, sí hay formas de salir avante, de alejar a las personas de las drogas, y de mantener sobriedad.
Tratamiento
Existe suficiente soporte científico que avala la eficacia de determinadas técnicas psicológicas en el tratamiento de las conductas adictivas. La terapia de la conducta (incluyendo la formulación cognitivo-conductual) cuenta con tratamientos empíricamente validados. No obstante, las técnicas conductuales muestran mejores resultados cuando no son utilizadas de manera aislada, sino dentro de programas multimodales o multicomponentes más amplios (Secades Villa & Fernández Hermida, 2001).
Otro tipo de tratamientos que también ha dado resultados, son los grupos de ayuda mutua; en donde se trabaja a través de un conjunto de procesos psicosociales como la confesión, la catarsis, la identificación mutua y la no estigmatización. Uno de los aspectos centrales para estos miembros es el sistema de creencias y su relación con la acción, además de las interacciones de los miembros (Rosovsky, 2009).
Prevención
Si bien, existen estos tipos de tratamientos, es porque se ha llegado a un resultado desastroso, terrible para el adicto, que hubiera sido mejor que se evitara vivirlo. En ello es en lo que se debe trabajar, el la cultura de la prevención, es importante que forme parte del día a día. Esta cultura preventiva conlleva a evitar todo tipo de enfermedades, desde una simple gripa, hasta una enfermedad crónico degenerativa, como la diabetes, hipertensión, problemas de circulación, o la misma drogadicción (Guerrero Mothelet, 2015).
Conclusión
Los siguientes puntos para comprender la enfermedad de la adicción son claves:
-        Las personas que tienen una adicción NO desean tener ni mantener una adicción.
-        Las personas con antecedentes de adicción tienen un riesgo alto de volverse adictas.
-        Las personas vulnerables a ser adictas deben ser diagnosticadas a tiempo para evitar el enfrentarse a situaciones más complicadas.
-        La adicción es una ENFERMEDAD crónica e incurable
-        La persona adicta debe ser tratada por profesionales de la salud especializados en las adicciones.
-        La prevención es un arma que nos evitará llegar a extremos innecesarios
-        Las personas adictas SÍ pueden llevar una vida normal y mantenerse sobrias durante un largo periodo de tiempo
Es importante ver las adicciones desde el punto de vista científico que justifique las conductas; pero también es importante verlo desde el individualismo en donde cada persona tiene la oportunidad de cuidarse a sí misma y de ser responsable de su salud.
Es importante si la familia también se compromete a apoyar, y también es importante que para actuar estén asesorados por expertos en la materia. Existen muchos centros de ayuda, aquí los teléfonos y direcciones de algunos centros de integración dependientes del Gobierno:
-        Centros de integración juvenil GAM, abierto lunes y miércoles de 10-12 hrs teléfono 015521584083
-        Centros de integración juvenil Unidad de Hospitalización Ecatepec, abierto de lunes a viernes de 9 a 18 hrs teléfono 015557912683
-        Centros de integración juvenil Ecatepec, abierto de lunes a viernes de 8 a 20 hrs teléfono 015557756247










Referencias
Braidot, N. (2013). Cómo funciona tu cerebro Para Dummies. CAEC.
Geffner, D. (s.f.). Capítulo 2. Recuperado el Noviembre de 2015, de El cerebro organización y función: http://www.svneurologia.org/libro%20ictus%20capitulos/cap2.pdf
Guerrero Mothelet, V. (2015). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, 177.
Gutiérrez del Río, C. (2013). Adicción a las Drogas; consumo y consecuencias en continuo cambio. An Med Interna, 501-503.
NIH, N. (2014). Las drogas, el cerebro y el comprotamiento. La ciencia de la adicción. National Institute on Drug Abuse.
Rosovsky, H. (2009). Alcohólicos Anónimos en México: fragmentación y fortalezas. Scielo, 29.
Ruiz Contreras, A., Méndez Díaz, M., Romano López, A., Caynas, S., & Prospéro García, O. (2012). El cerebro adicto. Recuperado el Noviembre de 2015, de https://www.uv.mx/rm/num_anteriores/revmedica_vol_especial_2012/articulos/el_cerebro.pdf

Secades Villa, R., & Fernández Hermida, J. R. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para la dorgadicción: nicotina, alcohol, cocaína y heroína. Psicothema, 365-380.

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